La madre de Karina, Aracely Ávila, cuenta el proceso legal que ha enfrentado la familia y que ha estado plagado de corrupción y negligencia por parte de las autoridades mexiquenses. Al inicio, la justicia del Edomex lo tachó de suicidio y no fue sino hasta  marzo de este año, un año después del feminicidio, que la familia de Karina logró que las autoridades giraran una orden de aprehensión en contra de Carlos Alberto.

Por Sarai Zulema Oviedo Hernández

El 5 de marzo de 2017, Karina Ávila de entonces 34 años fue asesinada por su esposo en el Estado de México. Foto: Especial

 

Ciudad de México, 18 de agosto (SinEmbargo).– “Si mi hija se suicidó que las pruebas lo demuestren”, les respondió a las autoridades la madre de Zaira Karina ÁvilaCholico cuando acudió a reconocer su cuerpo de su hija al Servicio Médico Forense (Semefo) en el Estado de México.

El 5 de marzo de 2017, Karina Ávila de entonces 34 años se habría disparado en presencia de su esposo, Carlos Alberto “N”de 35 años en una casa del municipio de Ecatepec, en la entidad mexiquense.

Esa, la del suicidio, fue la primera versión que las autoridades locales habían manejado. Sin embargo Aracely Ávila Cholico, madre de Karina, nunca la creyó. “Yo no me conforme con lo que decían, yo sabía Carlos la había matado”, dice la madre acongojada en una entrevista con SinEmbargo.

Karina y Carlos estuvieron casados 12 años, tuvieron dos hijas que a la fecha de hoy tienen 12 y 10 años de edad. Actualmente, su abuela materna, Aracely, no sabe dónde están. Un año después del crimen, en marzo de 2018, las autoridades giraron una orden de aprehensión en contra de Carlos Alberto “N”  por el homicidio de Karina.

Hoy la madre de Karina hace un llamado al actual Gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza, para que le ayude a resolver el caso; también le pide una audiencia para que no sólo la apoye a ella sino que “ayude a dar un giro a tantos casos de feminicidio sin resolver” en esa entidad.

AÑOS DE MALTRATO

Aracely cuenta que tenía muchas razones para creer, desde un principio, que Carlos había matado a su hija “pues era una persona muy violenta con todo el mundo. Además, desde el noviazgo él ya la maltrataba y durante su matrimonio la seguía golpeando”, narra.

En una ocasión, recuerda Aracely, “mi madre me llamó para decirme que Carlos había matado a la perrita de mi hija. Era un animalito que si mi hija no lo sacaba no se salía, pero un día apareció muerta en la calle con un palazo. Mi madre me dijo que había sido él porque constantemente la maltrataba, y como mi mamá le reclamó él [Carlos] la empujó y la mandó al hospital”

Cuando la pareja contrajo matrimonio en 2006, se fueron a vivir con la abuela materna de Karina en el entonces Distrito Federal. El día que Carlos empujó a la abuela, ésta ya tenía unos 70 años y sufría de hipertensión.

Ante esta situación, Aracely corrió a Carlos pero “Karina se fue con él y les perdimos la pista un tiempo, luego nos enteramos que estaban viviendo en Ecatepec en un departamento de los padres de Carlos”, cuenta.

La madre de Karina narra que frecuentaban muy poco a su hija y que cada quincena la “veía a escondidas de Carlos en el Mexibus” para apoyarla con los gastos de sus dos nietas”.

Tiempo después se fueron a vivir a Tultepec, Estado de México a otra de las propiedades de los padres de Carlos, mientras él seguía estudiando y “como no daba dinero para la escuela de las niñas mi hija se veía más presionada”.

“Él la insultaba, la humillaba le decía que era una mediocre, que era muy poca cosa porque no había estudiado, mientras yo la apoyaba con la natación de las niñas, para las fiestas. Él nunca tenía dinero y mi hija se partía en pedazos”, acusa Aracely pero sus padres “siempre alegaban que él debía seguir estudiando”.

Aracely señala que nunca se levantó una denuncia en contra de Carlos porque “Karina se negaba y en un principio se hizo emocionalmente dependiente de él”. Pero cuando ella manifestó que quería dejar a Carlos “él la amenazó con que la iba a matar y peor tantito que iba a matar a las niñas”.

El maltrato no solo provenía de su pareja, sino también por parte de la familia de Carlos, denuncia Aracely, “para ganarse un ingreso extra Karina cuidaba a la abuelita de Carlos que vivía en casa de sus padres y hacia el labores del hogar por 50 pesos, pero recibía muchas humillaciones, hasta que decidió ya no ir y comenzar a dar clases de francés”.

De acuerdo con vecinos de la pareja, cuenta Aracely, “Carlos siempre andaba tirando balazos, siempre los amenazaba con la pistola y llegaba con otros judiciales. Le decían ‘El Judicial’ porque creían que era uno”. Carlos llegó a trabajar de policía auxiliar en la policía estatal aproximadamente un año, añade la mamá de Karina.

EL ASESINATO: GOLPES Y DISPARO

Según con la versión  de Carlos que  les habría dicho a las autoridades “Karina le dijo que ya no quería vivir y le preguntó por una pistola, corrió por el departamento y se disparó”.  Sin embargo, los horarios que manejó no coincidían, rememora Aracely.

“A las nueve de la mañana, una sobrina me llamó para decirme que él había lesionado a mi hija. Yo me imaginé que había sido con un cuchillo o algo y que estaba en algún hospital. Pero lo que yo no entiendo si él era el esposo porque no le pidieron a él que reconociera el cuerpo y por qué nunca estuvo detenido en el MP, él entraba y salía. Las autoridades decían que era solo un testigo sospechoso”, denuncia Aracely.

El cuerpo de Karina fue entregado a su madre y cuando fue llevado a casa para verlarlo, detalla Aracely, “el cuerpo estaba golpeado se ve que la había agarrado a puñetazos, la cara la tenía totalmente floreada de los golpes”.

“Yo pienso que fueron tantos los golpes que le dio que en uno de esos ella cayó y se pegó en la cabeza ya él se atemorizó de ver que ya no reaccionaba la levantó con una mano y con la otra le dio un balazo, pero él usó guantes”, apunta.

Así que no conforme con la versión de Carlos por el maltrato constante al que sometió a Karina y una serie de inconsistencias en el MP Aracely fue más allá.

“Los vecinos dijeron que el disparo lo escucharon como a las 5 de la mañana pero que antes escucharon que aventaban cosas y golpes muy fuertes. Después se oyó el disparo y todo en silencio. Las ambulancias llegaron hasta las 9 de la mañana porque él dio parte a las autoridades a las 7 de la mañana. Tuvo cuatro horas para haber arreglado la casa y modificar las cosas”, denuncia la madre de Karina.

NEGLIGENCIA Y CORRUPCIÓN

Aracely cuenta que la casa donde asesinaron a Karina nunca fue resguardada, sino hasta meses después que también se hizo el peritaje. Además, los resultados de las pruebas de pólvora fueron hechas un día después del homicidio, sin embargo las autoridades nunca detuvieron a Carlos.

“Ese mismo día, como a las 12 del día las autoridades le dicen a los padres de Carlos que pueden ir a lavar la casa sin haber hecho ningún peritaje”, acusa.

Por otra parte en la primera versión que hubo del acta de defunción de Karen, las autoridades habían puesto como causa de muerte suicidio pero Aracely buscó la manera en que eso no pasará hasta que en el acta se leyera homicidio. “Si mi hija se suicidó que las pruebas lo demuestren, pero si a mi hija este desgraciado la mató y usted es su cómplice usted también es responsable”, les dijo Aracely.

Tiempo antes del homicidio de Karen, ella ya le había manifestado a su madre las intenciones de dejar a Carlos porque ya no lo toleraba. “Me pedía ayuda porque buscó apoyo en instituciones pero que no conseguía nada”. Incluso, “para poderlo denunciar tengo que casi casi ir con el cuchillo”, le dijo alguna vez Karen a su madre.

Fueron diversas problemáticas a las que se enfrentó la madre de Karina para buscar justicia legal en su caso, Aracely acusa, que la policía ministerial “siempre tiene pretextos como ‘es que somos poquitos’, ‘no tenemos patrullas’, ‘no tenemos gasolina’” para no avanzar en el caso. “Si él anda libre, con mis nietas en quién sabe dónde es por culpa de los policías ministeriales y el MP de Cuautitlán Izcalli”.

Desde marzo de 2018 hay una orden de aprehensión en contra de Carlos “N” por el asesinato de Karen Ávila.

LLAMADO A DEL MAZO Y A LA SOCIEDAD

Aracely Ávila hace un llamado al actual Gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza “quiero pedirle que que nos atienda para que se le pueda dar un giro total a los casos de feminicidio, quién mejor que nosotras que ya lo vivimos.  Sabemos cómo podemos ayudar a las demás, que nos ayude a ayudar”, enfatiza.

“¿Cuántos vecinos pudieron evitar el homicidio de mi hija”, pregunta Aracely y añade, “la gente suele ser indiferente ante todos estos casos. Una vecina me dice que está muy arrepentida, muy dolida, muy comprometida y que se siente culpable porque no se hizo la denuncia a tiempo. No permitamos que estas cosas se sigan perpetuando”, puntualiza la madre de Karina.