Published On: Dom, Ago 13th, 2017

…Y LAS VOCES CRÍTICAS NO SE ESCUCHARON EN EL PALACIO DE LOS DEPORTES

Optimista y eufórico ante el presidente Peña Nieto, Enrique Ochoa Reza anuncia “carro” completo para el PRI en 2018.

Juan Omar Fierro

 Aristegui Noticias

FOTO: MOISÉS PABLO /CUARTOSCURO / Archivo

En su Vigésimo Segunda Asamblea Nacional, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) regresó a los tiempos de la unanimidad interna y, sin la mínima oposición, aprobó la reforma a sus estatutos que abre las candidaturas del tricolor, desde las regidurías hasta la Presidencia de la República, a candidatos externos o que no estén afiliados a ese instituto político.

En presencia del presidente Enrique Peña Nieto y de siete secretarios de Estado, alrededor de 10 mil delegados perfectamente disciplinados y bajo la vigilancia del Estado Mayor Presidencial, el líder nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, aprovechó la oportunidad para destacar la unidad de los priistas y prometer a su partido el “carro completo” con miras a las elecciones del 2018.

Arropado por la estructura tricolor, el presidente Peña dedicó gran parte de su discurso a enumerar los logros de su gobierno a cinco años de tomar el poder, agradeció el respaldo del tricolor a su gestión y lanzó un llamado a cerrar filas dentro del PRI para que sus militantes actúen como “soldados de la patria” frente al resto de las opciones políticas que existen en el país.

“La responsabilidad, compañeros de partido, inicia por preservar la unidad al interior del PRI: unidad para servir, unidad para ganar. Cerrar filas dentro de nuestro partido es cerrar filas a favor de México. Como soldados de la Patria, los priistas debemos salvaguardar el proyecto de país”, sentenció.

Las voces críticas del PRI a la modificación de sus estatutos internos, ni se vieron ni se oyeron en la plenaria de la 22ª Asamblea Nacional. Fue una mañana de porras y matracas rugiendo en apoyo a Peña Nieto y el mayor acto de disidencia fue el de unos pocos priistas que se negaron a votar a mano alzada para aprobar las dos modificaciones principales a sus estatutos internos.

Uno de estos cambios fue la eliminación de candados que durante 20 años exigieron una militancia de al menos 10 años y cargos previos de elección popular para quienes buscarán la candidatura presidencial del PRI. La apertura incluirá gubernaturas y alcaldías, donde la militancia mínima era de 5 y 3 años, respectivamente.

El principal beneficiario de la reforma, el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, se mostró sonriente y aplaudió presidente Peña cuando este celebró la apertura del tricolor a la sociedad, puesto a que, a su juicio, esta reforma estatutaria le permitirá al tricolor consolidar su plataforma política rumbo al 2018.

“Los cambios que hemos aprobado nos ponen al día, nos dan competitividad y nos fortalecen, frente a los retos electorales que habremos de asumir. Nuestro partido está listo para lo que viene”, sentenció Peña Nieto.

Otra modificación que causó controversia en las mesas previas fue, paradójicamente, otro candado que se aprobó de forma casi unánime durante la Asamblea Nacional celebrada en el Palacio de los Deportes, bajo la estricta vigilancia del Estado Mayor Presidencial.

La mayoría de los presentes votó a favor del blindaje “antichapulín” que prohíbe pasar de un cargo plurinominal a otro, legislatura tras legislatura, tanto en las Cámaras de Senadores y Diputados como en los congresos estatales.

El ex gobernador de Sonora, Manlio Fabio Beltrones, quien ha alternado cargos plurinominales durante casi tres sexenios mantuvo los brazos abajo al momento de la votación, pero no hizo el menor intento de protestar o de argumentar en contra de la reforma estatutaria.

Sin embargo, durante su discurso frente a los miles de priistas, Enrique Peña Nieto no mostró la menor preocupación por Beltrones ni otros priistas que en los días previos expresaron su rechazo a esta reforma partidista.

Para el Primer Mandatario, lo único preocupante son las opciones políticas que, dijo, intentan confundir a la población al calificar como corruptos a todos los priistas, debido a que no hay intocables para su gobierno y a la persecución contra los ex gobernadores que traicionaron la confianza del PRI y de la ciudadanía.

“Hemos asumido costos en el camino, los costos naturales de habernos atrevido a cambiar y mejorar las cosas. Esto es, precisamente, lo que nos da autoridad moral para salir nuevamente a reafirmar la confianza ciudadana.

Nuestros adversarios buscan confundir a la sociedad, pero los mexicanos no se dejan engañar, porque son testigos de que el país gradualmente está avanzando. Los mexicanos saben que lo bueno cuenta y cuenta mucho”, apuntó.

En este marco, el presidente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, se comprometió a lograr “carro “completo” en los comicios de 2018, incluyendo la Presidencia de la República y las nueve gubernaturas que se van a disputar en las elecciones del próximo año, así como una mayoría legislativa en las dos cámaras que componen el Congreso de la Unión.

“Reconociendo la aportación de cada militante y de cada simpatizante, en el 2018 tendremos los resultados electorales que todos queremos: Mantendremos la Presidencia de la República. Ganaremos las 9 elecciones de gobernador en Chiapas, en la Ciudad de México, en Guanajuato, en Jalisco, en Morelos, en Puebla, en Tabasco, en Veracruz y en Yucatán. Ganaremos también la mayoría parlamentaria en el Senado de la República y en la Cámara de Diputados”, adelantó.

Ochoa Reza también celebró que la disidencia del tricolor no haya pasado a mayores y arremetió contra quienes ven una derrota del PRI en las elecciones presidenciales del 2018, destacando que con unidad su partido “es invencible”.

“Se equivocaron de nueva cuenta nuestros detractores. Este partido político es plural y en la diversidad encuentra su fortaleza. Se equivocaron también aquellos que dijeron que en 2017 el PRI iba a perder las elecciones. Y aquí está la muestra con nuestros gobernadores Electos. Ganamos en el Estado de México con Alfredo del Mazo. Y con firmeza y con carácter ganamos en Coahuila con el gobernador electo, Miguel Riquelme. Que nos vean bien. Este partido político está unido y, en su unidad, este partido es invencible”, concluyó.