Reportear en Ciudad Juárez es enfrentar la esperanza, el temor y la dignidad de sus habitantes. También es sentir la permanente impotencia frente a la violencia institucionalizada: la de los juniors millonarios tan mencionados en películas como Bajo Juárez, o en libros como Cosecha de Mujeres, Huesos en el Desierto, Murder City; la de cuerpos policiacos y militares coludidos con los cárteles y con los juniors (en Juárez suelen ser lo mismo); las promesas reiteradas desde el gobierno panista de Francisco Barrio hasta la administración actual del priista César Duarte.
Reportear en Juárez es encontrarse con mujeres de una valentía extraordinaria como Norma Andrade.… Seguir Leyendo





































































