Published On: Vie, Sep 22nd, 2017

EL NEPTUNO DE ZIHUATANEJO

REFLEXIÓN MATUTINA DE UN VIEJO LOBO DE MAR

Tetraheroica Veracruz el 22   de septiembre  de 2017.

        Hoy, después de tres angustiosos días en los cuales he estado pendiente, como lo han estado miles de mexicanos tras las graves consecuencias ocurridas en la zona central del país por el terrible sismo del pasado 19, así que atendiendo a varias peticiones de mis lectores y amigos, dedico esta REFLEXIÓN a contar algunas anécdotas que me tocó vivir y conocer de

EL NEPTUNO DE ZIHUATANEJO: Oliverio Maciel Díaz-

POR: Edwin Corona y Cepeda.

Instructor Internacional de Buceo.

      Mientras en México se iniciaba la inauguración  de los Juegos Olímpicos de  1968,  a bordo de mi lancha inflable Zodiac arribaba a  Playa  Las Gatas en Zihuatanejo, donde una runfla de chiquillos que rodeaban a un hombre con toda la facha de pescador, manifestaban su alegría y sorpresa ante tan peculiar embarcación: eran Luis Roberto, Oliverio, Nacho y Licha, hijos del que sería El Rey Neptuno de Zihuatanejo, Oliverio Maciel Díaz, llamado por sus  amigos como Verio u Oli.

         Nacido según algunos cronistas en Putla en el estado de Oaxaca, desde muy pequeño su familia pasó a radicar a Zihuatanejo, donde dio sus primeros pasos como pescador, pero, según me contó Alfonso Arnold, quien fue su compadre, Oliverio se inició en la práctica de la caza submarina gracias al regalo de un arpón, un par de aletas y un visor que le obsequiaron los hermanos Arnold cuando la única vía de comunicación entre Acapulco y Zihuatanejo era por mar. Seguramente esto ocurrió alrededor de 1965, pues para 1968 Oliverio ya trabajaba en la Escuela de Buceo de Carlo Durand y contiguo a esta tenía la instalación de una rústica choza donde vivía y lo que pomposamente llamaba su restaurante, en cuyo frente destacaba una enorme ancla de las llamadas “de angustia” cuyo valor hoy sería incalculable si los expertos del INAH se hubiesen preocupado por conservarla. Interesado en conocer su procedencia, supe que aparte del ancla, Oliverio había también rescatado dos cañones, seguramente de bronce, mismos que un presidente municipal los decomiso “para su estudio”  y que seguramente siguen con ello, pues  todavía no los regresa.

       Según lo poco que logre sacarle, pues en eso era muy hermético, el hallazgo fue realizado cerca de la llamada Playa La Ropa, nombre que proviene de diversos lienzos de tela con garigoleados dibujos procedentes de la  región indostana de Palikut, a la que los lugareños que rescataron estas telas le dieron el nombre, que aún subsiste, de Paliacate.

      Una de las primeras experiencias que tuve buceando con Oliverio fue la siguiente: estábamos en el Bajo de Torrecillas y Oliverio había arponeado dos medregales que llevaba colgando de la sarta, adminiculo que consistía en una piola como de cinco metros de largo amarrada al cinto de lastre  y que terminaba en una punta metálica, regularmente de cobre,  que permitía ensartar al pez arponeado llevándole un tanto alejado del cuerpo del cazador.

     De pronto, surgió de las profundidades un gran tiburón, que de un solo mordisco se llevó más de la mitad de uno de los pescados. El tiburón giró alrededor nuestro en un amplio circulo mientras Oliverio recobraba la piola con el pez completo y los restos sangrantes del otro y se los colocaba en el pecho. El tiburón atacó nuevamente y Oliverio lo golpeo con el arpón. Desconcertado el escualo se retiró, pero instante después retorno nuevamente para recibir otro golpe con el arpón. Dolorido se retiró para volver nuevamente a la carga recibiendo el mismo trato. Para esto habíamos ascendido lentamente hacia la superficie y vimos que el tiburón se retiraba. Ya a bordo de la lancha, sanos y salvos le dije: Oye Oliverio, ¿Por qué no le dejaste los pescados?

       Y su respuesta  fue …  Arajo Zanca y ¿Qué comemos hoy?

       En otra ocasión fuimos a realizar una inmersión a los Morros del Potosí, lugar ubicado frente al actual Aeropuerto Internacional de Zihuatanejo, donde, en su fondo a cerca de .30 metros de profundidad se asentaban cuando menos un par de tiburones peine que son aquellos que tienen una enorme saliente con incisivos parecidos a los de una sierra.  El agua estaba turbia y la visibilidad escasa. Mi compañero Rodolfo Meyer se quedó atrás y me hizo la seña que no podía compensar sus oídos, por lo que seguí a Oliverio hasta tocar fondo. Los tiburones, pese a su gran tamaño apenas eran visibles y se encontraban estáticos sobre la arena, Conseguí vislumbrar la amorfa masa de dos de ellos cuando Oliverio me hizo la señal de ascenso, pues a esa profundidad el aire remanente del tanque apenas nos permitiría salir sin necesidad de descompresión. Y así lo hicimos. Un año después regresé al mismo lugar, pero ya los tiburones habían desaparecido sin que nadie atinara a conocer la causa que los alejó.

           Fueron compañeros de estas aventuras hasta el año de 1973 varios integrantes del Grupo de Buceo del Club Asturiano, entre ellos los hermanos Tomás y Manuel Noriega, Sergio Sandoval, Jesús Medina, Sergio Vázquez, Arturo Múgica, Rodolfo Meyer, Dinko Gabelich, Héctor Zavala, Roberto Alcantará, José Luis Estevanez,  Carlos Flores, pero muy grato recuerdo tengo de doña Esther Canela, quién, aparte de buena buza, cargaba en su campamento hasta con el perico.

      Dos años después, en 1970 se inicia la construcción del complejo hotelero Ixtapa Zihuantanejo siendo el hotel Aristos en 1974 el primero en  inaugurarse. Pero a fin de año de 1975 se lleva a cabo una fiesta de disfraces en el Hotel Presidente para conmemorar el Año Nuevo y el grupo de amigos italianos de Oliverio, entre los que se encontraban Paolo Alfieri, representante de Mares Sub en México, Giorgio Torelli editor, los hermanos propietarios del restaurante La Lanterna de la esquina de Paseo de la Reforma y Tokio y otros más ,invitan a Oliverio y lo disfrazan como Neptuno, poniéndole luenga barba blanca, túnica del mismo color, sandalias de cuero  y un trinche o tridente que complementaba el atuendo y así Neptuno, que sería el nombre por el que posteriormente se haría famoso este personaje de Zihuatanejo, obtuvo el primer lugar.

         Ya con esta fama invité a Oliverio al Congreso de Introducción a la Maricultura, mismo que tuvo lugar del 1 al 5 de mayo de 1980 en Ixtapa Zihuatanejo, conformando el presídium el Dr. Fernando Aguilar, el M. C. Juan Luis Cifuentes Lemus, de la Facultad de Ciencias de la UNAM,  el MVZ Luis Aguilar como representante de la UNAM, el Maestro Alfonso Espinoza de los Monteros por la CODEME y por Turismo el Profr. Enrique Ferreira Franco.

        El desarrollo de este Congreso tuvo la intervención de destacados investigadores y conferencistas que trataron diversos temas de la Maricultura, la Pesca y la incipiente por aquel entonces contaminación; conferencias  a las que Oliverio Maciel asistió con toda puntualidad, tomando nota de los que consideraba como importante, permaneciendo siempre callado y atento.

        Llegado el momento de la clausura del Congreso, el Dr. Aguilar otorgó el uso de la palabra a quien deseará expresar algo sobre los temas tratados y para mi sorpresa el primero en solicitar el uso  de la voz fue Oliverio Maciel. Ya en el micrófono se expresó más o menos de la siguiente manera: “ Doy a todos ustedes las gracias por haber recibido los amplios conocimientos que aquí han expresado y de verdad les estoy muy agradecido, pero solo voy a decir una cosa; PARA HABLAR DEL MAR, HAY QUE MOJARSE EL CULO. Huelga decir que después de la intervención de Oliverio, el Dr. Aguilar procedió a la inmediata clausura.

        La creación de la Isla de Ixtapa trajo consigo  graves problemas de tipo ecológico, por lo que en mayo de 1984 el entonces Presidente Municipal de Zihuatanejo, Lic. José Luis Mosqueda Nogueda, me invitó a formar parte del Patronato contra la Contaminación de las Aguas de la Bahía de Zihuatanejo, nombramiento que hice extensivo a Oliverio Maciel a quién le encomendé el cuidado de Playa Las Gatas y sus alrededores, cometido que cumplió con eficiencia y puntualidad y del que pronto cobro importancia.

      Mucho más hay que contar sobre el Neptuno de Zihuatanejo, como era su habilidad artesanal que le llevo a conformar un ajedrez, juego al que era adicto, con las piezas negras elaboradas de coral negro y las blancas con concreciones coralinas de ese color, o su participación en diversas películas de tipo submarino, así como su amistada con políticos como Luis Echeverría, Jesús Silva Herzog y desde luego Arturo “El Negro” Durazo.

        Tampoco le faltaron relaciones con actores y directores de cine como Memo Calderón, Rafael Baledón, Andrés García y Hugo Stigliz por mencionar algunos, actuando además junto con Alejandro Arnold, Alfonso Bárcenas y Genaro Hurtado en varias de las filmaciones submarinas de las películas de James Bond.

      Asi mismo y dentro de su rusticidad, dio origen a una serie de poesías en los que el tema central era el mar y la belleza femenina, mismas  que le fueron editadas por la empresa editorial a cargo de Giorgio Torelli y que hoy se encuentra agotado.

PICADAS  JAROCHAS.

DEFINICIÓN.

      La política es un juego maquiavélico en el cual los políticos ponen las fichas y las jugadas las hace el diablo

¡QUE TENGAN UN BUEN DIA!

 

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