Published On: Dom, Sep 10th, 2017

LA INDUSTRIA DE LA RAPIÑA EN LAS CUMBRES DE MALTRATA

POR HUGO MORALES ALEJO

CAÑA AMARGA 

El acto de rapiña cometido por personas de la zona limítrofe de Puebla y Veracruz, no es un acto de hambre, es una muestra más de lo que es la industria de la rapiña.

La gente de esa zona siempre está lista para ir por la mercancía de los carros volcados, a veces provocada por vehículos que se les atraviesan para detenerlos y asaltarlos.

En esa zona es tierra de nadie, los líderes del “Huachicol” (venta de gasolina robada a Pemex) y del asalto camionero entre Orizaba y Puebla, ahí se esconden.

Son pueblos enteros que ya viven de esa economía delictiva, que cuando se les pretende meter orden generan caos social.

Si alguna autoridad policíaca, los enfrentan como uno solo, muy organizados.

El 4de mayo 2017, mil policías intentaron clausurar una toma clandestina de los ductos de Pemex en Palmarito, pero no fue fácil, todo un pueblo enfrentó a los elementos, dejando cuatro soldados y seis civiles muertos, entre ellos una mujer y un menor de edad, además de 12 heridos por arma de fuego y 14 detenidos.

Los huachicoleros usaban a mujeres y niños como escudos mientras disparaban a los soldados que no podían disparar por no herir a esos escudos.

Toda esa economía, beneficia al estado de Puebla y organismos sociales han acusado que fue una herencia dejada por Rafael Moreno Valle, desde que era gobernador y amigo de uno de los principales líderes del robo de combustible, Othón Muñoz Bravo.

Pero además de eso, esos grupos dominan la tala de cerros, para luego vender esa madera por medio de sillas y mesas que llegan a las ciudades de ambos estados.

Se mueven ya como toda una enorme industria, solapada por las autoridades de Puebla, sobre todo.

Pero lo que hicieron este domingo, de robarse los víveres que mande la gente de buena fe para los hermanos oaxaqueños que están en desgracia, es una muestra de que es una  sociedad que no tiene llenadera, que no le importa nada más que seguir robando lo que no es suyo, porque ya es su naturaleza.