Published On: Mie, Jul 11th, 2012
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MARCHA NEGRA DE MINEROS ESPAÑOLES LLEGA AL CENTRO DE MADRID

Durante la manifestación tuvo lugar un enfrentamiento entre trabajadores y policías con un saldo de por lo menos dos heridos y tres detenidos.

La Jornada

Afp

Madrid. Entre petardos y pitadas, decenas de miles de personas protestaron este miércoles en Madrid contra los recortes previstos por el gobierno español en el sector de la minería, tras semanas de movilizaciones y la llegada de la “marcha negra” de mineros a la capital.

Con camisetas negras con consignas como “Apoyamos la lucha minera” o “SOS mineros en peligro de extinción”, mineros, familiares, miembros de sindicatos y de otros movimientos sociales se unieron a la manifestación que se dirigía al ministerio de Industria español. “Es la muerte de la minería, de las cuencas y de todos los pueblos que hay alrededor”, explicó Rafael Blanco.

Los mineros consideran que la decisión del gobierno de recortar un 63 por ciento las ayudas públicas al sector este año, pasando de 301 millones de euros en 2011 a 111 millones este año, supondrá en la práctica el fin del sector, por lo que reclaman que sigan las ayudas, aunque también denuncian el uso que se ha hecho de las subvenciones durante estos años. “El dinero no se empleó en crear puestos de trabajo”, considera Rafael.

Durante la protesta tuvo lugar un enfrentamiento entre mineros y policías, causando al menos dos heridos, que se desató cuando un grupo de manifestantes empezaron a lanzar petardos piedras y botellas contra los agentes antidisturbios. Tres personas fueron detenidas.

“Se le han dado miles de millones a la minería, pero lo único que yo me llevo es el sueldo, que me lo he ganado. ¿Es mi trabajo mirar dónde lo metían? ¿No lo deben hacer ellos (las autoridades, ndlr)?”, se pregunta indignado Luis Eusebio Méndez, de 48 años.

Junto a Luis Eusebio opina también Jesús Díaz, de 37 años, ambos llegados este miércoles a Madrid para la manifestación ataviados con la camiseta negra y el casco blanco que emplean en la mina de Santa Cruz, donde trabajan desde hace varios años.

“Hay dos centrales eólicas en El Bierzo (en la provincia de León) que están paradas”, dice Jesús, denunciando las críticas que se hacen a las subvenciones al sector de la minería y comparándolo con otros sectores que también reciben ayudas públicas.

En restructuración desde hace 20 años, las minas de carbón españolas han ido cerrando poco a poco. Unas cuarenta están aún activas, principalmente en el norte del país, y emplean alrededor de 8.000 personas.

Pero el carbón español, más caro que el importado, depende de las subvenciones del Estado, que deberán terminar de aquí a 2018 por decisión de Bruselas.

“Sí hay subvenciones para otras empresas, pero no para la minería”, opina por su parte Ángel Triguero, de 68 años, y miembro del sindicato UGT, antes de añadir: “creo que una minería bien organizada debería ser productiva”.

El martes, cientos de mineros iluminaron la noche madrileña con sus cascos al cruzar el centro de la capital en un desfile de la “marcha negra” que había llegado a Madrid en dos columnas, una desde Castilla León y Asturias y otra desde de Aragón (noreste).

Los miembros de esta “marcha negra”, que recorrieron unos 400 kilómetros en 20 días, también participan en la manifestación de este miércoles.

“Los recortes que nos aplicó (el Gobierno) no tienen sentido, había un plan firmado hasta el 2012 y no lo cumplen. Y eso es lo que estamos pidiendo, simplemente eso”, solicita Iván Collazo, de 30 años.

Con esta manifestación, tras varias semanas de movilizaciones, incluyendo cortes de carreteras, huelgas y encierros, los mineros esperan que el Gobierno retroceda y no reduzca las ayudas al sector, en el marco de sus medidas de ajuste para reducir el déficit público del 8,9% de 2011 al 6,3% este año.

“Estamos aquí preparándonos para que nos dejen nuestros puestos de trabajo donde estábamos trabajando”, explica Andrés Fernández, otro de los mineros de la “marcha negra”, de 35 años.

Pero el optimismo en torno a los frutos que puedan dar estas movilizaciones es limitado entre los asistentes.

“Lo veo difícil por el tema de la crisis, pero algo se conseguirá con todas las acciones”, valoró Verónica Fernández, hija de minero de 32 años llegada a Madrid para la protesta desde Mieres, en Asturias (norte).

Rafael Blanco, por su parte, espera que, “aunque quiten algo, que siga funcionando la minería y que se creen puestos de trabajo”.